Si te inicias en la pesca vertical desde embarcación, es probable que hayas oído hablar del jigging y el slow jigging. En esta guía clara y sencilla descubrirás en qué se diferencian, qué equipo necesita cada técnica, qué especies puedes capturar y cuándo conviene usar una u otra. Ideal para pescadores que quieren dar el salto a estas modalidades con éxito.

La pesca vertical con señuelos metálicos es una de las modalidades más emocionantes desde embarcación. Permite trabajar en distintas profundidades y localizar depredadores que se mantienen cerca del fondo. Dentro de esta técnica existen dos variantes principales: jigging y slow jigging. Aunque ambas comparten el uso de jigs, difieren en el tipo de señuelo, el movimiento, el equipo y las especies que se suelen buscar. Conocer estas diferencias es clave para elegir la modalidad correcta en cada situación.
La pesca vertical con jigs metálicos permite trabajar capas de agua y fondos donde patrullan los depredadores. Bajo el mismo paraguas conviven dos enfoques: jigging (rápido, agresivo) y slow jigging (lento, técnico). Entender su lógica te ayudará a elegir mejor los señuelos, optimizar la picada y disfrutar más cada jornada.

El jigging tradicional usa jigs largos y estrechos que cortan el agua y suben a tirones en vertical, imitando una presa que huye. Es ideal cuando los peces están activos o hay corriente.
Si el banco está cazando o la electrónica marca actividad en media agua, el jigging rápido dispara ataques por reacción.

El slow jigging se trabaja más despacio con jigs anchos y planos que planean y caen “cojeando”, como un pez herido. Funciona cuando la actividad es baja o los peces comen pegados al fondo.
Cuando “no quieren correr”, presentarles un bocado fácil, con bajadas amplias y laterales, marca la diferencia.
**Imagen sugerida:** Jig ancho/plano sobre la regala junto a caña de slow. **Elemento relacionado:** Subcategoría: Jigs de slow jiggingSi te inicias en la pesca vertical desde embarcación, es probable que hayas oído hablar del jigging y el slow jigging. En esta guía clara y sencilla descubrirás en qué se diferencian, qué equipo necesita cada técnica, qué especies puedes capturar y cuándo conviene usar una u otra. Ideal para pescadores que quieren dar el salto a estas modalidades con éxito.
| Característica | Jigging | Slow jigging |
|---|---|---|
| Velocidad | Alta, agresiva | Baja-media, pausas |
| Forma del jig | Largo y estrecho | Ancho y plano |
| Movimiento | Vertical, de huida | Lateral/planeo, de pez herido |
| Caña | Rápida y potente | Parabólica y sensible |
| Mejor escenario | Actividad alta, corriente | Actividad baja, peces reacios |
Ambas técnicas son complementarias: llevar dos montajes y alternar según lo que “cuente” la sonda o las picadas acelera el patrón del día.

Elige jigging cuando los peces están activos, la corriente es fuerte o necesitas provocar ataques rápidos.
Opta por slow jigging en días de poca actividad, aguas frías o cuando buscas especies que no suelen perseguir presas veloces.
Combinar ambas técnicas en la misma jornada puede aumentar las posibilidades de éxito.
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